Un paisaje que también se saborea
Las colmenas situadas en la costa aprovechan una floración diferente a la del interior y la alta montaña. El resultado son mieles con matices propios, marcadas por la riqueza vegetal de un territorio único.
Las colmenas situadas en la costa aprovechan una floración diferente a la del interior y la alta montaña. El resultado son mieles con matices propios, marcadas por la riqueza vegetal de un territorio único.